La carga aérea en España ha vivido en 2024 un año histórico. Según datos de Aena, la red de aeropuertos del país movilizó un total de 1,28 millones de toneladas de mercancías, una cifra récord que refleja el crecimiento sostenido del sector logístico y la consolidación de España como un nodo estratégico en el comercio internacional.
Este avance se traduce también en el fortalecimiento de la posición de España en el contexto europeo, con tres aeropuertos nacionales incluidos en el top 30 de carga aérea del continente. Al frente se encuentra el aeropuerto Madrid-Barajas, que continúa siendo el motor de la carga aérea del país con el 60 % del tráfico nacional de mercancías. Su inclusión en el top 10 europeo lo reafirma como uno de los principales hubs logísticos del sur de Europa. Este tiene una infraestructura cada vez más adaptada a los estándares internacionales del transporte de mercancías.
Completan la representación española en el ranking los aeropuertos de Barcelona-El Prat y Zaragoza, que mantienen un papel relevante gracias a su creciente especialización en operaciones de carga y su conectividad con mercados clave. En particular, Zaragoza se ha afianzado como un punto fuerte para el transporte de mercancías de alto valor y logística rápida, mientras que Barcelona se beneficia de su proyección intercontinental y su diversificada red de rutas.
Este impulso en la cadena de suministro global también viene acompañado de una evolución en los operadores logísticos. Smart Logistics, transitario que opera a nivel internacional, cuenta con una gran capacidad en transporte aéreo con soluciones integradas que combinan eficiencia, trazabilidad y tecnología avanzada. Esto le permite adaptarse a las nuevas exigencias del comercio global y tener una gestión fluida de mercancías en rutas internacionales.
La situación en Europa
En el plano europeo, el mayor cambio ha llegado de la mano de Estambul, cuyo aeropuerto ha logrado desbancar a Frankfurt y París-Charles de Gaulle como líder en carga aérea. Con casi 2 millones de toneladas gestionadas, el aeropuerto turco se sitúa como el número uno del continente. Esta transformación del liderazgo responde en parte a las tensiones geopolíticas internacionales, que han alterado rutas comerciales tradicionales y han favorecido el posicionamiento de Estambul como un puente logístico entre Europa, Asia y Oriente Medio.
Este nuevo escenario subraya el dinamismo del mercado de carga aérea en Europa y el papel cada vez más relevante de países del sur y del este del continente. En ese contexto, España emerge como una plataforma logística robusta, con capacidad para seguir creciendo y responder a los retos del comercio global.

