El Reglamento (UE) 2023/1115, conocido como EUDR, establece que determinados productos comercializados en la Unión Europea deberán estar verificados como libres de deforestación y degradación forestal, así como cumplir la legislación del país de origen. Entrará en vigor el 30 de diciembre de 2025 para medianas y grandes empresas, y a partir de 2029 para pequeñas empresas.
Esta normativa afecta directamente a productos como aceite de palma, soja, cacao, café, caucho, madera y carne bovina. Su implementación impactará en la cadena de suministro global y exigirá trazabilidad geográfica hasta la parcela de producción así como una declaración de diligencia debida. Para el sector logístico, representa una gran oportunidad de liderar la transición hacia una mayor transparencia, eficiencia y sostenibilidad en esta industria.
Un nuevo escenario para las empresas logísticas
El EUDR redefine el papel de la logística, ya no se trata solo de transportar mercancías, sino de garantizar que lo que se mueve cumple criterios ambientales y legales. La trazabilidad no será opcional: cada lote de producto deberá estar vinculado a su ubicación exacta de origen y contar con pruebas documentales de que no procede de zonas deforestadas.
Ante este nuevo marco, las empresas logísticas deberán:
- Integrar tecnologías de seguimiento y trazabilidad en tiempo real.
- Reforzar la coordinación con productores, importadores y plataformas tecnológicas.
- Asegurar que los datos de sostenibilidad viajan con la mercancía desde origen hasta destino.
En este contexto, Smart Logistics, como operador logístico integral que forma parte de Grupo Alonso, se posiciona como un aliado en la adaptación al EUDR. Gracias a su capacidad de integración y enfoque en la mejora continua, la compañía está trabajando junto a sus clientes para facilitar el cumplimiento de estos nuevos requisitos, aportando soluciones prácticas que refuerzan la sostenibilidad en cada eslabón de la cadena.
Transporte de mercancías con enfoque sostenible
Más allá del cumplimiento normativo, el transporte de mercancías tiene un rol protagonista en la descarbonización del sector. El EUDR refuerza la urgencia de adoptar prácticas logísticas más sostenibles, desde el origen del producto hasta su entrega final.
La modernización de flotas con vehículos menos contaminantes, la planificación inteligente de rutas, la consolidación de cargas y el uso de embalajes reutilizables son ya estrategias clave para reducir emisiones y mejorar la eficiencia operativa. Asimismo, contar con herramientas que midan y reporten la huella de carbono de cada envío se está convirtiendo en una ventaja competitiva real. Esta nueva regulación es, en definitiva, la hoja de ruta para acelerar la transformación del transporte hacia un modelo más responsable.

